julio 6, 2022

Once formas en las que internet cambió tu manera de vivir

En la década de los 70 una revolución inmensa se estaba gestando. Vinton Cerf y Robert Kahn, contratados por el Gobierno de Estados Unidos, crearon la piedra fundamental de lo que iba a ser internet. Para comenzar ellos armaron los protocolos de comunicación de una compleja red militar llamada TCP/IP.

Como muchos de los grandes inventos, el descubrimiento pasó inadvertido. Pero años después el profesor británico, Tim Benders-Lee, generó lo que hoy todos conocen como HTTP. Ya en 1989 apareció el World Wide Web o el tan usado www.

En la década de los 90 las tecnologías avanzaron tanto que permitieron poco a poco la masificación de esta extensa red que terminaría por unir al mundo. El avance de los dispositivos como computadoras y celulares logró que internet viajara en la mano de cuanto ser humano tuviera acceso a una red que mutó del cable al también famoso WIFI. De las líneas de teléfonos fijos al espacio y los satélites.

Hoy se celebra el Día de Internet que se instauró en el 2005 como un aliento más a la propagación de esta red global de información inconmensurable. Está claro, la red de redes cambió la forma en que las personas viven, se encuentran, viajan, se comunican, se ejercitan, compran, se entretienen y hasta se enamoran. ¿Qué se modificó? Estos 11 aspectos de la vida entre tantos más:

Adictos al celular. Los dispositivos contienen gran parte de la vida de los humanos. Los accesos a los bancos, contactos de los seres queridos (de los cuales no hay registro en ninguna libreta), credenciales de las obras sociales, las fotos más valiosas, mensajes privados, calificaciones de los hijos y cuanta aplicación llame la atención del usuario. Son tan importantes que 4 de cada 10 personas temen salir de sus casas sin el celular. En parte por lo que contiene y en parte porque con ellos a mano es más fácil obtener ayuda o estar conectados.

celulares

¿Y antes? Teléfonos fijos, cabinas telefónicas en las esquinas y con suerte alguna moneda en la mano.  

Sin red social no hay amigos… Las cosas avanzaron más aún y aparecieron los emails, las salas de chats y al final las redes sociales. La cantidad de redes se expandió y surgieron algunas más excéntricas como la red social de infieles y otras increíbles. Tal es el caso de Stache Passions, una red social para los apasionados por los bigotes y Catmoji, una especie de Pinterest para gatos.

Adiós a los manuales e instructivos. Aprender a hacer algo se resume en una sola palabra: tutorial. Si antes había que leer un manual de 100 páginas hasta llegar a la famosa indicación, ahora alcanza con poner la palabra en Google hasta que aparezcan las instrucciones. Corre tanto para problemas complejos de física como para el tejido de un canasto.

Ni disco, ni casete ni CD ni MP3 o MP4. La industria de la música fue una de las más impactadas por la llegada de Internet. La música se propagó a un gran ritmo y las grandes compañías tuvieron que adaptarse hasta llegar al punto de la música vía streaming.

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El mejor precio. Si antes había que caminar y caminar para encontrar precios ahora esta consulta se redujo a una simple búsqueda. Y si el cliente tiene suerte puede que hasta no se tenga que mover siquiera del hogar para buscar el preciado objeto.

Así las tiendas físicas mutaron a virtuales y el eCommerce comenzó a crecer más y más. Los negocios aprovecharon el impulso y usaron todo su poder de convencimiento para conseguir internautas clientes.

Una cuestión de amor. Hasta que llegó Tinder pasaron muchas cosas. Una de las más antiguas fueron las famosas salas de chats de diferentes páginas donde conocer a alguien era posible. Parejas se enamoraron gracias a los emails, los chats y luego las redes sociales.

Hubo muchos casos que, por supuesto, terminaron mal. Cabe recordar, sin ir muy lejos en el tiempo, el famoso Simon Leviev quien tiene hasta una serie de Netflix llamada “El estafador de Tinder”.

Delivery de todo. Lo que se gestó lentamente terminó por decantar con la pandemia de Covid-19 y hasta las personas más reacias a la tecnología terminaron seducidas por una palabra mágica: delivery. ¿Un libro? ¡Delivery! ¿Comida? ¡Delivery! ¿Remedios? ¡Delivery! ¿Ropa? ¡Delivery! ¿Maquillaje y accesorios? ¡Delivery! Y así sucesivamente. Nacieron grandes empresas repletas de motos que inundaron a las ciudades y que llegan hasta los sitios más remotos. Los consumidos, felices y en casa.

Todo es viral. Los internautas de todas las edades están más informados que nunca. Con noticias reales y con noticias falsas. Todo lo que hacen queda retratado en algún sitio y muchos de los videos de sus vidas privadas se viralizan dando paso a los ya conocidos Instagramers, Tiktokers, Youtubers y tantos ers más.

Estos ocurrentes e ingeniosos usuarios aprovecharon sus talentos para saltar a la fama y monetizar así talentos (en algunos casos insólitos) que les cambiaron la vida.

Dígalo con memes… Si en el Egipto Antiguo existían los jeroglíficos en la actualidad tenemos los emojis y memes. Afirman que una imagen dice más que mil palabras. Habrá que esperar para ver si eso es cierto o no.

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La obsesión por medirlo todo. El deporte también registró sus cambios. Y así nacieron las aplicaciones que todo lo miden. Cantidad de pasos, pulsaciones, respiración, rutinas, cantidad de calorías quemadas y consumidas. Kilos y tanto más. Delicias de la era digital.

Si importa tiene hashtags y si es fundamental es Trend. Tantas palabras cambiaron el vocabulario. De un momento a otro comenzamos a escribir sin dudarlo #deunamaneraextraña. Así hashtags, arrobas, numerales llegaron a la cima de “lo más hablado” en sólo 140 caracteres con los trend topics. ¿Realidad? Un poco y mucho también de ficción.

Después de todo Internet llegó, se quedó, echó raíces y creció de manera gigantesca. La red de redes preserva información sobre la humanidad como nunca antes ha existido. Y cuenta con algoritmos que cambian constantemente en función de lo que el “usuario” quiere. Todo gracias a un click.

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Fuente: Perfil.com

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