febrero 27, 2021

El teletrabajo y el problema de los mega datos en la nube y sus costos

Hay una creencia general de que las nubes públicas tienen una capacidad ilimitada. Con la llegada del COVID-19, se comenzó a implementar que los empleados de todas las industrias a nivel mundial adopten la modalidad de teletrabajo, aumentando la demanda en la capacidad de la nube pública y acelerando así el consumo de datos. 

Frente a esto, se generó una masiva migración de las cargas de trabajo hacia la nube, presentando un riesgo real de desequilibrio entre la oferta y la demanda de datos. Un estudio del sitio IDC señala que la suma de todos los datos creados y almacenados alcanzaría los 175 zettabytes en 2025.

Muchos factores entran en juego cuando se busca determinar qué infraestructura y estrategia son las mejores para cada equipo. Para ello, los líderes de IT deben tener en cuenta las siguientes cuestiones. Considerar las necesidades actuales (y futuras) de cómputo y almacenamiento.

El primer paso para determinar la infraestructura adecuada para una organización es examinar detenidamente sus necesidades de datos y considerar los factores críticos subyacentes. Para ello, hay que plantear cuánta capacidad de procesamiento y almacenamiento necesita cada uno, pero es importante tener en cuenta no sólo las necesidades actuales, sino también cómo serán las futuras y cómo se pueden haber transformado tras la pandemia.

Por otro lado, en relación a la protección de la información de la empresa, cuando se trata de copias de seguridad y recuperación, los líderes de cada industria tienen que anticiparse a las posibles pérdidas de datos. Por ejemplo, las empresas de servicios financieros y los bancos que manejan constantemente datos sensibles, por lo que requieren de una protección sólida de la información y estar cubiertos en caso de que ocurra algún error que perjudique su seguridad o provoque su pérdida.

Los backups pueden duplicar o triplicar las necesidades de almacenamiento, por lo que prever este asunto permitirá aplicar la mejor solución de nube para la organización. 

Flexibilidad. Cuando se trata de abordar las cuestiones de capacidad, la flexibilidad es fundamental. Hoy en día, las empresas necesitan elegir la nube adecuada para sus cargas de trabajo, eligiendo entre privada o pública, así como también entre múltiples proveedores de nubes públicas. Muchos profesionales de IT coinciden en que la nube híbrida es el modelo ideal.  

Sin embargo, la flexibilidad sólo se produce si las empresas tienen la capacidad de trasladar las aplicaciones y los datos asociados entre varios entornos sin perder rendimiento ni políticas de seguridad y privacidad. Este proceso suele ser un reto y a veces es demasiado costoso o lleva demasiado tiempo incluso para asumirlo, por lo que es importante identificar las buenas soluciones híbridas y multi-nube adecuadas. La buena elección es aquella que ofrezca una gestión y herramientas coherentes para que el traslado de dicha información al entorno adecuado sea perfecto, sin necesidad de una costosa reestructuración de las aplicaciones.

Esta flexibilidad también significa que los líderes de IT pueden añadir rápidamente una capacidad incremental para las demandas de Dev/Test o estacionales, permitiendo la gestión de aplicaciones tradicionales y modernas en una plataforma de nube consistente. Esto significa que industrias como la de la educación, por ejemplo, con una carga de trabajo estacional que depende de la época en que la escuela se encuentra activa, pueden ampliar o reducir su escala según sea necesario.

Lo más importante es que esto proporciona a los líderes una sensación de control, ya que un entorno híbrido y multi-nube unificado les permite mantener el control de los datos y las aplicaciones mientras que adoptan una renovada sensación de libertad de elección y mayor  tiempo. De esta manera, logran alejarse de la gestión diaria para centrarse en tareas más críticas.

Costo. Debido al aislamiento social , muchas empresas tuvieron que implementar el trabajo remoto, generando así un movimiento sin precedentes hacia la nube. Según un estudio publicado publicado por Flexera en abril, más del 20% de las empresas gastan más de 1 millón de dólares al mes en el sistema de nube y esperan que esta cifra crezca un 47% en los próximos seis meses. Con gastos astronómicos de nube que aumentan en frecuencia y monto, las organizaciones requieren de una solución que proporcione la flexibilidad necesaria para optimizar sus recursos.

Una solución híbrida puede resolver la preocupación por los costos al permitir flexibilidad en la gestión de múltiples entornos de nubes. Pero el tamaño de la organización, el número de servidores, la gestión de la capacidad y otras variables entran en juego al considerar el costo y la infraestructura más acorde, por lo que tener presente el costo de la nube es fundamental. Por ejemplo, si se trata de una pequeña empresa sin un administrador de sistemas interno, necesitará una solución que requiera un mantenimiento mínimo, pero también querrá vigilar el consumo para no superar su presupuesto. 

Las empresas de hoy en día están generando, recolectando y gestionando más datos que nunca y la pandemia sólo ha acelerado las necesidades de la nube. Los datos permiten la innovación, pero sólo si están en un formato utilizable y si la infraestructura de la nube puede manejarlos. Estas tres consideraciones pueden ayudar a cualquier organización a preparar mejor su negocio para el futuro, de modo que pueda adaptarse rápidamente a las circunstancias cambiantes.

*Gerente regional de América del Sur de Nutanix.

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por Pedro Sandalis*

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Fuente: Perfil.com

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